Se realizó un metaánalisis que estudió los distintos tipos de apósitos para el tratamiento de las úlceras venosas y demostró que no hay una diferencia significativa en la efectividad de éstos, por tanto la elección dependerá de los costos.
Se han diseñados diferentes tipos de apósitos que son utilizados debajo de vendajes o de medias de compresión para el tratamiento de las úlceras venosas, sin embargo no existe evidencia certera de la efectividad de los mismos y del índice de curación de cada uno. Además, el costo de los apósitos es variable, y en ciertos casos es seis veces superior que los más económicos.
El objetivo primario de los autores fue analizar el tiempo necesario para que una herida sea curada o la proporción de heridas curadas. Se realizó una búsqueda en Medline, Embase, CINAHL y en el grupo Cochrane de heridas (Cochrane Wounds Group specialised trial register).
Los estudios debían ser aleatorizados y controlados, debían comentar el tiempo necesario para la cicatrización de las úlceras, la proporción de úlceras curadas y la reducción del tamaño de las mismas.
De los 254 estudios encontrados, sólo fueron analizados 42, ya que el resto fue excluido por no ser aleatorizados y controlados, o por incluir úlceras en injertos de piel, por evaluar tratamientos tópicos o en spray, por analizar úlceras no venosas, etc. Se incluyeron 3001 pacientes y se analizaron 3.037 úlceras. El promedio de seguimiento fue de ocho semanas.
Se compararon apósitos hidrocoloides contra los apósitos de baja adherencia, pero no se encontraron diferencias significativas entre los mismos. A pesar de que se estudiaron los apósitos hidrocoloides en comparación con los apósitos de espuma, con los apósitos de alginato, y con otros tipos distintos, de que se analizaron los apósitos de espuma en relación con los apósitos de baja adherencia, con los apósitos de alginato, con los apósitos de silicona y con otros tipos de apósitos de espuma, los autores no pudieron obtener conclusiones certeras debido a que los datos aportados por los estudios resultaron insuficientes. Lo mismo ocurrió al analizar los apósitos de hidrogel y de alginato.
Se debe destacar que la mayoría de los estudios incluidos contenían muestras pequeñas con un promedio de 70 pacientes, lo que disminuyó la capacidad de detectar diferencias clínicamente importantes, además el tiempo de seguimiento en muchos casos fue más corto que lo que tarda en curarse una úlcera.
Asimismo, muchos ensayos analizaron la tasa de reducción del área de la ulcera, pero ésta no es necesariamente predictora de curación. Por otra parte, los autores encontraron dificultades en la interpretación de la información acerca de la metodología utilizada, y se debe destacar que la mayoría de los ensayos fueron financiados por las empresas productores de los apósitos.
Por tanto, los autores concluyen que a pesar de los distintos diseños de apósitos existentes para el tratamiento de las úlceras venosas, no se encontró evidencia suficiente que justifique la recomendación de un tipo particular de apósito, primando para su elección el criterio del costo de los mismos y las preferencias de los profesionales de la salud y los pacientes.
Fuente:
“Dressing for venous leg ulcers: systematic review and meta-analysis”
Palfreyman S., Nelson A., Michaels J. A. y cols.simon.palfreyman@sth.nhs.uk
bmj.39248.634977.AE www.bmj.com